Cada día
cuando el sol se me cuela en las pestañas
y me avisa que el camino sigue,
repaso lo ganado y lo perdido,
descubro errores,
reconozco logros
y en el desperezo
sacudo las culpas
que pudieron quedarse
sin consentimiento
y me apronto a la vida que me espera
con los brazos
abiertos
- - -
- - -
En esta segunda adolescencia
tengo el impulso de mi sangre ardiente
tengo la calma de una vida entera
tengo los sueños cargados de experiencia
y tengo la certeza
del puedo porque quiero
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