En esas madrugadas que despierto
y recorro los bordes de la herida,
la gran herida que dejó tu ausencia...
Recorro las tantas cicatrices
que nos dejó la vida que nos pasa...
Y amanece.
El sol va asomándose a lo lejos,
apenas se vislumbra su luz,
apenas se distinguen las vidas...
Amanece...
Me levanto desganada
por hacer las tareas que no tengo,
las que llevaste con tu magia y tu sonrisa,
las que guardo estampadas en recuerdos...
Estás en todos los rincones de mi vida,
en cada palabra que se escucha,
en cada lágrima que asoma sin motivo...
Tengo miedo.
Miedo a la vida que atropella.
En esta ruleta de los días
estoy cobrando las fichas de las pérdidas...
En esta ruleta de los días
estoy cobrando las fichas de las pérdidas...

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